Por qué prefiero no hacer Follow Fridays
Las iniciativas de Twitter, si tienen un buen motivo, me parecen perfectas. Las hay que son SPAM encubierto o publicidad viral, y las hay que son simples favores que piden algunos usuarios, como los retweets para que se informe de un robo, una pérdida, o de que se necesita un compañero de piso.
Los Follow Friday, por supuesto, tienen un buen motivo: mencionar a aquellas personas que son buenos amigos y aconsejar al resto de tu followers que le sigan usando una mención especial. Sin embargo a mí no me gusta mucho el concepto, y dado que algunas personas me han preguntado por qué, aprovecho para contarlo aquí.
El principal motivo por los que prefiero no hacer un follow friday es porque crearía dos niveles entre mis followers: los que menciono en los #ff y los que no. Y la experiencia que he obtenido moderando comentarios en blogs como Applesfera y Genbeta me dice que eso no es para nada bueno (si se puede montar un flame, se monta, SEGURO). Es decir, dividiría mis followers entre followers ‘normales’ y aquellos a los que más aprecio y recomiendo, y eso podría crear discusiones entre la gente, además de la típica situación de un usuario que cada vez mira mi timeline, ve que no le menciono en mi #ff y se decepciona, creyendo que le tenía más en cuenta. No dice nada pero la bola se va haciendo más y más grande, hasta que al final termina por reventar con alguna falta al respeto o acusación de un tono muy infantil e innecesario.
No estoy diciendo que todos mis followers sean personas con mentalidad infantil que hagan eso ni tampoco estoy creyéndome un ídolo de masas, por supuesto. Pero más vale prevenir que después ver cómo alguien te reprocha que no le mencionas en el #ff después de ese favor que te hizo aquél día, o después del agradable rato que pasamos tomando un mojito en aquél sitio.
Tampoco digo que considere a todos los followers de la misma forma: por supuesto tengo a personas más cercanas y que aprecio más, y esas personas saben de sobra que están en mi #ff mental permanente. Simplemente no hace falta mencionarlos.
Tampoco estoy intentando mantener mi numero de followers. Tal número no me importa y mientras tenga a una sola persona que me siga, yo seguiré usando Twitter. Alguien con 1.000.000 de followers no es más importante que otro que tenga 50 sólo por este motivo.
Tampoco estoy haciendo eso que hacen algunos, que es ignorar la moda y decir que algo no mola para ser más guays. Simplemente os estoy diciendo mi opinión acerca de esto, no quiero ser un attention whore ni hacerme el alternativo cool.
Por último, si alguien no está de acuerdo con mis motivos, entonces la explicación se reduce a la guía de cómo usar Twitter que tan adecuadamente expuso el gran Rafa Osuna. [Pajarito del Twitter por Jenn Duong]
Participación en AppsMac Podcast #20
Recientemente he tenido la oportunidad de encontrarme con Christian García, de appsmac.com, quien aprovechando un paseo con su hijo me propuso hacer un experimento: grabar un podcast en plena calle, usando sólo el micrófono de los auriculares del iPhone y un poco de maña con el montaje posterior. El resultado obviamente no tiene la calidad de un audio grabado en una sala sin el sonido ambiente de la calle, aunque ha quedado mejor de lo que se esperaba. En él hablamos de algunos temas de la actualidad en el mundillo de Apple.
El podcast dura poco más de media hora, y se puede escuchar directamente con este enlace. Por supuesto, también podéis os podéis suscribir al podcast introduciendo esta dirección en iTunes.
Cómo he conseguido disminuir mi frecuencia de procrastinación
En cuanto a un servidor, se acercan fechas cruciales. Voy a entregar el proyecto de fin de carrera pronto, y no es que vaya muy atrasado pero necesito estar a full time para poder entregar lo que quiero entregar a tiempo y sin ningún disgusto. Es por eso que desde hace ya bastantes semanas he procurado procrastinar lo menos posible. Sin embargo, cuando tu trabajo requiere estar siempre pendiente de tu correo, de tus RSS, e incluso de varias cuentas de Twitter y páginas de Facebook, la cosa se complica mucho.
Pero poco a poco e intentando tácticas (soy de los que no aceptan nada pre-hecho, lo tengo todo moldeado a mi manera), y he terminado acostumbrándome a una que es muy, pero que muy efectiva: usar la funcionalidad de ocultar las aplicaciones.
Me explico: al contrario de lo que suele hacer que es distribuir todas las ventanas posibles en el espacio que nos ofrece la resolución de nuestro monitor (navegador, Twitter, chat, finder, etc), siempre oculto (que no minimizo) las aplicaciones que no uso. Es decir, si navego la única ventana que tengo visible es el navegador. Si quiero enviar algún mensaje a Twitter lo hago sin ver el timeline. Si alguien me manda un mensaje de chat, respondo y en cuanto termino la conversación escondo Adium. Si recibo una mención o un mensaje privado en Twitter, respondo y oculto Tweetie inmediatamente.
No parece efectivo, pero lo bueno llega cuando de forma involuntaria activas Tweetie. Ves lo que tus amigos han puesto en su timeline, pero al mismo tiempo te preguntas ¿Por qué lo he hecho? ¿Lo necesitaba? Con el paso de los días pasas de preguntártelo a darte cuenta antes de hacerlo. Ves como involuntariamente el cursor del ratón se dirige inexplicablemente hacia el icono de Tweetie para ver quién está conectado y tu mente te para los pies, haciendo que te cuestiones si estabas a punto de perder tiempo. No lo haces, y sigues con tu trabajo. Y comprendes que estabas a punto de caer en la tentación, y descubres horrorizado que casi lo haces cada 5 minutos.
Si somos más drásticos, también podemos esconder la barra de favoritos de Chrome (no os imagináis lo difícil que es centrarse en redactar algo para Applesfera o Genbeta mientras puedes ver perfectamente un menú de enlaces a webs como Dando por culo o Pown) y abrir webs a base de hotkeys, cosa que me descubrí en Chrome, no sé si se podrá hacer en otros navegadores pero seguro que hay extensiones o algo. Por ejemplo en mi Chrome “as” abre Applesfera, “mk” abre este blog, “mkc” abre la edición de los comentarios de este blog, “mkw” abre el editor de widgets de la barra lateral de este blog, “ts” junto con una busqueda me busca en Twitter, “tu” junto con un usuario me abre ese usuario en Twitter, “fbu” lo mismo en Facebook… con una biblioteca de combinaciones de teclas he reducido drásticamente las pulsaciones de teclado cuando navego.
Por supuesto, si no tienes absolutamente nada que hacer eres libre de procrastinar todo lo que quieras. Pero cuando tienes trabajo hasta las cejas, esto que os cuento me ha ido de fábula.
Imagen | yasuhiro
De cómo la inconsciencia puede tener graves consecuencias
Ayer el equipo de redactores de Applesfera tuvo un día bastante movidito.
Todo empezó con la publicación de unas fotografías de Engadget de un supuesto iPhone de próxima generación que se encontraron en un bar de California, con algunos datos que daban a sospechar de que no se trataba de ningún fake. La noticia se esparció rápidamente por los medios internacionales, y Pedro Aznar publicó el artículo rápidamente en Applesfera.
Hasta aquí todo normal, hasta que un lector de Applesfera envió un correo a Applesfera diciéndonos que el modelo que ha enseñado Engadget no es más que un clon japonés del iPhone, junto con una fotografía aparentemente hecha con una webcam del mismo modelo del teléfono.
Creedme cuando os digo que desde Applesfera tenemos la más que suficiente experiencia para detectar cuándo alguien tiene algo interesante que mostrarnos o por el contrario nos la quiere colar. Hay veces que hemos recibido fakes de tal calibre que me entran ganas de guardarlos todos en un álbum. Obviamente, nos los envían con la intención de que les enlacemos a su web y así conseguir unos minutos de fama vía un blog con muchas visitas al mes como pueden ser Applesfera, AppleWeblog o los medios ingleses y americanos (suelen enviar los fakes lo masivamente a todo el mundo). Sin ir más lejos, 9to5mac también recibió la imagen del lector y la publicó, agradeciéndoselo.
Pero la imagen de este lector parecía fiable. Parecía. Rápidamente Pedro actualizó la entrada diciendo que Engadget podría haberse equivocado, y que lo que encontraron no era más que un clon. También pedimos al lector que nos demostrara la veracidad de su fotografía con más imágenes: varios ángulos del dispositivo, con la pantalla encendida… etc.
Esto provoca que desde MacRumors se nos enlace, y de ahí a que Applesfera aparezca en todos los principales blogs del mundo de Apple. Eso, a priori, es bueno. A priori. En apenas dos horas se generó una discusión a nivel global acerca de quién tenía rázón: Si Engadget con sus fotografías o nuestro lector con su fotografía diciendo que era un clon japonés.
Al cabo de un rato sospechosamente largo el lector nos envía dos fotografías más. Sin problema. Actualizamos la entrada con esas imágenes, aumentando aún más la discusión. Dichas imágenes de nuestro lector aparecieron en foros como los de MacRumors, por ejemplo, para intentar demostrar si eran verdaderas o un montaje con Photoshop. Paralelamente, Engadget publica más pruebas para demostrar que lo que ellos encontraron era un iPhone. Mientras tanto, desde Applesfera le pedimos a nuestro lector todavía más imágenes, e incluso un vídeo que demuestre definitivamente que lo que tiene él es un clon japonés.
LLegamos a un punto que en toda mi experiencia como blogger profesional no había visto, al menos de forma tan y tan directa: Dos grandes blogs con rumores que se contradicen y toda la masa maquera discutiendo por toda la red.
Y entonces se lía parda: nuestro lector comenta en el post de Applesfera confesando que sus imágenes son un trucaje con photoshop. Según él, “le hacía ilusión ver sus fotos en los blogs más importante” y que “por favor, no nos enfademos“.
Me quedé de piedra ante lo elaborado de la broma y de la inconsciencia del chaval. Y ya no os digo como se quedó Pedro.
Resolvimos el asunto tan rápido como pudimos, aclarándolo todo por todos los medios posibles. Al poco rato después, nuestro lector nos envía un correo, pidiendo de nuevo disculpas. “Desde hace 2 años” nuestro lector “siempre había querido que le publicaran una fotografía y no ha podido desaprovechar este momento” y argumentando que “ha sido una chorrada de un niño de 13 años“.
La conclusión de este asunto es que, sencillamente, un pre-adolescente ha jugado con todos los principales medios tecnológicos online de forma completamente inconsciente, pasándoselo bien trucando fotografías, enviándolas a los principales blogs y engañando a muchísimas personas.
¿Las consecuencias? Los blogs responsables pierden credibilidad y el lector ha perdido toda la confianza que podíamos tener en él para el resto de su vida, sólo por conseguir su momento de fama en internet sin pensar absolutamente en todo lo que conlleva hacerlo de la manera en que lo ha hecho.
Desde aquí, concluyendo, un mensaje tanto para el lector como para todos los chavales que han nacido en la era de internet: Los medios no son un patio de juegos. Son un lugar en el que equipos de personas trabajan e incluso se ganan el pan desde ahí, y que cosas que pueden parecer graciosas a primera vista pueden tener graves consecuencias para los responsables, por mucho que éstos tengan que saber detectar si una imagen está trucada o no. Si queréis gastar bromas de este tipo, seguro que en 4chan o en cualquier foro o grupo de Facebook podéis gastar este tipo de bromas sin perjudicar a nadie.
Nuestro lector disfrutó, eso sí, de sus escasos minutos de fama (al precio de ser luego odiado por miles de personas) que era lo que quería. Y nosotros, hasta casi las dos de la madrugada para arreglar el entuerto.
Comprarse o no comprarse el iPad
Cada vez que Apple lanza un dispositivo que tiene todos los números de revolucionar la informática personal, léase el iPad, todo maquero tiene que entrar en esa fase en la que primero intenta autoconvencerse de que no lo necesita, y luego intenta engañarse a sí mismo para ver si le encuentra algún uso útil y así encontrar la excusa perfecta para gastarse el dinero.
En mi caso, teniendo un iPhone y un MacBook Pro que me llevo a todas partes allá donde lo necesite sin problemas, la compra de un iPad por mi parte es muy discutible:
Para empezar, para escuchar música o podcasts no lo necesitaría, pues ya tengo el iPhone. En todo caso lo usaría para mostrar fotografías y ver películas en mis viajes a Barcelona. Y hablando de mis viajes a Barcelona, el iPad seria una herramienta excelente para poder modificar mis presentaciones de keynote para los talleres que imparto, de modo que me ahorraría tener que cargar el portátil y todas sus herramientas. El problema es que si tengo que mostrar algunas funciones en clase como Time Machine, con el iPad no podría. Aumentaría la comodidad en algunos viajes, pero no en todos.
Segundo, sintiéndolo mucho el modelo de negocio de vender un iPad con Wifi y otro con Wifi+3G no me gusta nada. Le estás diciendo al usuario que se gaste la pasta en un iPad más caro y encima vaya pagando cuando necesite una conexión móvil o que si no, se aguante con un iPad que no pueda conectarse usando una red móvil a menos que jailbreakees el iPhone (tal y como cuenta Jose del Corral en su análisis). Lo que realmente hubiera sido útil es que, a los usuarios de un iPhone, sólo les bastara hacer tethering con el teléfono para que el iPad pudiera navegar por internet donde fuera. Es perfectamente posible, por lo tanto a Apple no le ha dado la gana de hacerlo. O a las operadoras, que verían un consumo mayor de datos con el mismo plan. Pero oye, yo tengo una tarifa plana de datos, y no quiero tener que pagar más para tener una conexión de datos adicional teniendo una tarifa plana ya, es absurdo. Aún sin haber contrato de por medio.
Tercero, no necesitaría mucho espacio para datos en el iPad. De querer ver alguna película me la convertiría, la miraría y luego la eliminaría. Tampoco tendría todas las fotografías siempre guardadas por allí, de modo que sólo necesito espacio para las aplicaciones que me pueda descargar. Y creo que con 16 GB tengo bastante. Con eso no digo que los iPads con más capacidad sean inútiles, por supuesto. Hay otras personas con otras necesidades que necesitarán 64 GB sin pensarlo.
Así que… un iPad para llevarme de viaje, para que me ayude en ALGUNAS clases, y para tenerlo por casa para consultas puntuales, reemplazando un netbook con Jolicloud que ya tenemos para el caso. Sí, sería ganar comodidad, pero no tanta como prometen. Es decir, sería un capricho de 499 dólares (que al cambio serán 489 euros, ya veréis). No estamos hablando de un iPod o un iPhone de doscientos o trescientos y pico dólares. Es un capricho muy caro.
¿Acabaré comprándomelo? No lo sé. Ya veremos. Tengo que ver y probar una unidad en funcionamiento pronto y puede que entonces mi opinión cambie por completo, anonadada por las aplicaciones. También tengo en cuenta que las aplicaciones que ahora mismo están empezando a proliferar en el iPad no son más que el comienzo de un siguiente nivel en las aplicaciones que ya conocemos, y que tarde o temprano la gente acabará comprándose un tablet de este tipo antes que un ordenador personal. Es cuestión de tiempo. Y para los que digan que el iPad no es más que un iPod touch talla XL, que me digan si en su iPod touch pueden hacer esto:
Vamos, que no, que el iPad es más. Es mucho más. En poco más de dos días, encima, veremos el iPhone OS 4.0, y entonces puede que nos demos cuenta de que todavía no lo hemos visto todo. Confieso que de momento, el Minigore HD y la promesa de un Hedgewars funcionando en ese trasto me atraen terriblemente hacia la compra.
Por último… ¿nadie tiene esa vocecilla detrás de la oreja diciendo que esperemos a la segunda versión? Recuerdo lo que pasó con el primer iPhone y me dan escalofríos.
El declive del formato óptico
Ah… todavía recuerdo con nostalgia esas épocas en las que usábamos Napster y luego Kazaa para descargarnos cualquier contenido de las redes P2P. Descargarse una canción podía suponer varios días, y si la velocidad de descarga llegaba a 5 KB/s a través de nuestro módem de 56 Kb era todo un motivo de celebración. En esa época descargarse una película podía ser cuestión de semanas, o incluso de meses. Los ripeos en DivX 3 comenzaban a proliferar.
En esa época, comenzaba la explosión de ventas de CDs vírgenes. Para cuando todo el mundo tenía ya una conexión ADSL decente (siempre hablando de los niveles de decencia que considera aceptables este nuestro estado español), era costumbre ver auténticos rascacielos de bobinas de CDs y DVDs grabados en algunas habitaciones. En ellos, infinidad de películas, discos y programas. El futuro entonces parecía moverse a través de unidades ópticas con cada vez más capacidad. CD, DVD, Blu-Ray Disc, y esos prometedores discos holográficos de los que no hemos vuelto a saber nada.
Sin embargo un buen día Deadsunrise (el administrador de Frozen-Layer, uno de los mayores portales web de anime y manga), comentó que él prefería guardarlo todo en discos duros. Al principio la idea me chocó un poco, como estudiante simplemente no era capaz de permitirme todo el espacio que me hacía falta en forma de discos. En aquella época los mayores eran de 200 o 320 GB.
Pero poco a poco fui viendo que era el camino a tomar, sobretodo para ahorrar dinero. Tenerlo todo en discos duros centralizaba el contenido y evitaba tener que grabar todo el material en discos, perdiendo tiempo. Pasamos a tenerlo todo de una forma no tangible, sin arriesgarnos a que el disco se deteriorara. De hecho, cuando di el paso de pasar todo el contenido de mis 200 discos ópticos grabados a discos duros, no pude recuperar ni siquiera un 5% de los datos por errores de lectura.
Hasta aquí hemos estado hablando de ese asombroso mundo de las “copias de seguridad”. Pero ¿qué está pasando en el mundo de las copias originales? Servicios como iTunes han demostrado en los Estados Unidos que adquirir copias no tangibles de contenido multimedia es posible y viable. Spotify y Grooveshark, además, representan toda una evolución en el modo con el que escuchamos nuestras canciones favoritas.
Sin embargo no parece que la industria tenga intención de dejar de vender discos físicos. Y entonces pasa lo que nos muestra James Rolfe en su vídeo que trata de los diferentes formatos:
James Rolfe es un fan infinitamente fiel a sus películas, cosa que demuestra perfectamente en su página web. Pero para la persona que ansíe tenerlo todo acerca de una película, está obligada a comprarla varias veces, una por cada formato en la que salga.
¿Nadie opina que tener el VHS, el DVD y el BluRay de una misma película empieza a oler a timo? Sí, desde luego que son calidades diferentes, y todo depende de la evolución de la calidad de Audio. Pero llega un momento, en la época en la que estamos, en que deberíamos poder pagar una vez y acceder a diferentes formatos de películas. La mejor solución para esto son los formatos no tangibles, y todos los servicios que pueden nacer alrededor de eso.
Por no hablar de que representan ventajas para todos esos artistas independientes, que en la era de internet se les presenta un excelente camino para poder promocionar y distribuir sus canciones alrededor de todo el mundo.
Concluyendo, y como ejemplo de cómo quieren algunos acabar con el mercado de los discos ópticos, os dejo con una promoción por la que podemos enviar todos los CDs originales que tengamos a cambio de un iPod o incluso un iPad, dependiendo de la cantidad de discos que donemos. Lástima que la promoción no sea válida para España…
Y por supuesto, le recuerdo a la industria discográfica y cinematográfica que ya no estamos en la era de los 5 KB/s, del módem y del Kazaa, sino en la era de poder descargarse un BDRemux de más de 25 GB en apenas unas horas. Cambiar a tiempo una estrategia de venta puede hacer milagros.
Imagen | nickstone333
Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet” II
El Consejo de Ministros aprobará hoy viernes en Sevilla – en pleno puente de San José – ese engendro llamado “Ley de Economía Sostenible”, que incluye la conocida como “Ley Sinde”, que permitirá el cierre de páginas web en sólo cuatro días. De nuevo se genera el manifiesto republicado en varios blogs, como medida de repulsa a esta nueva ley.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.
Tipos de maqueros según mi punto de vista: Redux
Uno de los artículos que más repercusión tuvo en mi antiguo blog fue el de los tipos de maqueros, refiriéndome a que no sólo hay una clase de aficionado al Mac. El tiempo ha pasado, he aprendido más cosas, he descubierto a más gente interesante y creo que ha llegado la hora de revisar el post para adecuarlo a la actualidad.
Hay que hacer notar que cuando publiqué el primer post, muchos dijeron que más que tipos de maqueros son ‘venas’ que le pueden dar a cualquiera, de modo que cualquier maquero puede tener algo de un tipo, algo de otro… ser una especie de combinación. Es lo más común, así que no os preocupéis si es el caso.
Así pues, aquí tenéis una lista revisada y actualizada de los tipos de maqueros que hay actualmente:
El maquero RegularVersion. Para mí el más común. Evangelizado por un amigo, se compra un mac para ver qué tal y le sorprende hasta el punto en que dice la típica frase de ¿Pero qué diantres he estado haciendo tanto tiempo con esta chusta que es Windows? A partir de aquí ya sólo se compra ordenadores Apple, y aunque no está refrescando MacRumors cada 5 minutos, de vez en cuando va mirando las webs de actualidad de la manzana. Cuando sacan algo nuevo, se entera el mismo día vía apple.com y dice ¡Anda, mira lo que han sacado, que mamoncetes, los de Apple!. Se compra un mac nuevo cuando el antiguo se le muere o cuando ve que empieza a estar bastante obsoleto. También se permite algunos caprichitos muy de vez en cuando en forma de iPods, y el iPad no le ha hecho ni fú, ni fa. Aquí encuentras a los fotógrafos, y otras personas a los que el mac les ha facilitado bastante la vida profesional.
El maquero AMiNoMeRayesConEstasMovidasNen. Después de estar años usando Windows, se aburre (no se harta, pero sí se aburre) y probablemente recomendado por algún otro maquero, se compra un ordenador Apple ‘para ver qué tal’ y para cambiar un poco. Normalmente acaba prefiriendo Mac OS X, pero ni va por la calle proclamándolo a los 4 vientos, ni se interesa por las actividades maqueras de su territorio, ni sigue los blogs y las keynotes frenéticamente. El ordenador no es el centro de su vida y para él un mac sigue siendo lo mismo: Un ordenador, que lo renueva cuando el viejo se le muere y no hay más remedio. A veces, se queja y dice que ya podrían hacerlos más baratos, hasta el punto en que incluso en ocasiones reconsidera el comprarse un PC de nuevo. Si le sale de los narices también se compra un iPod, aunque es más propenso a los reproductores de otras marcas, más baratos. El iPad no le interesa, tiene cosas más importantes que hacer.
El maquero QueHacesUsandoWindowsSubnormal. Persona normal que cuando descubre la plataforma mac, Steve Jobs desciende de los cielos y le libera de las cadenas windowseras tocándole con su honorable mano. Flipa pepinillos con cada novedad, tiene MacRumors como página de inicio, visita a diario webs como Applesfera, AppleWeblog, Appleísmo, etc (sin selección, las visita TODAS y cuando hay una nueva la agrega a favoritos sin pensarlo) y dos semanas a la redonda de un día de Keynote no le puedes tocar, porque pega un salto que toca con la cabeza al techo de lo histérico que está. Se traga todos los rumores, aunque a las pocas horas los desmientan. Participa muchísimo (demasiado) en los blogs y foros y está que no vive con las novedades. Si no tiene dinero, se pasa la vida deseando los modelos nuevos. Si ve a alguien con Windows se cabrea. En serio, se pone enfermo. Le planta un folleto de Apple en la cara y le empieza a decir todas las bondades de los mac. Son los que nos dan la fama de ‘Secta’. Si tiene dinero se compra todas las novedades y se vende las antiguas, procurando tener siempre tres o cuatro macs en casa (el portátil, el sobremesa, el mediacenter del comedor, el portátil de la señora, el mediacenter de la cocina…). Tiene TODOS los iPods y iPhones que han salido del mercado y ahora mismo, si no lo ha hecho ya, está moviendo cielo y tierra para reservar un iPad y el vuelo a Nueva York para ir a recogerlo para tenerlo antes que nadie.
El maquero CupertinoTradeMarkInquisitor. Usaba PC, pero cuando se cambia a mac el switch le encanta, sobretodo por el estilo y por que deja de odiar a su ordenador. Fiel a tope, su espacio de trabajo es überlimpio (mac style) y da gusto usar sus ordenadores. Se mete en mil movidas en poco tiempo, le ves en jornadas maqueras, en reuniones, LAN Parties, videocasts, screencasts, dando charlas y tiene una opinión compleja de cada blog acerca de Apple que hay en internet. Todos los maqueros que tienen una mínima presencia en algún foro o blog de internet le conocen, y sus artículos de opinión (que pueden ser favorables o desfavorables a Apple) generan docenas de comentarios en pocas horas. No molesta a ningún windowsero pero cuando alguien le pide ayuda o consejo no tiene ningún problema en ayudar. En las keynotes se pone nervioso, pero no a un nivel tan alto como los QueHacesUsandoWindowsSubnormal. Se compra un mac cuando ve un modelo que le gusta muchísimo, vendiendo su máquina anterior porque aún no está obsoleta, así la compra no le sangra tanto la cartera. Hace lo mismo con los iPods e iPhones. Se comprará un iPad en cuanto pueda (pasa de reservas y tonterías, tiene paciencia), porque para él es una nueva evolución de la informática personal.
El maquero MiradComoMoloJoderQueOrdenataMasWapoTengo. Usa PCs y se cree que es el amo porque sabe cambiar la lista .met de servidores del eMule. Usa innumerables iconos y gifs animados en el messenger y normalmente su escritorio es un caos de iconos, con un fondo de pantalla confuso a más no poder.
Un día, ve a una persona usando un mac y lo flipa de lo chulos que son, ahí blanquitos y con una manzana mordida y brillante. Entonces cuando llega a su casa entra en google, busca “ordenadores blanquitos y con una manzana mordida y brillante” y después de un ratejo llega a la web oficial de Apple. Mira los modelos, alucina con el diseño general de la página y de los ordenadores y le da a ‘Buy NAO’ pensando que son tan caros porque son los que más molan. Entonces es cuando les llega el mac a casa y NO TIENEN NI IDEA. No tiene Messenger, ni Internet Explorer, ¿qué es esta chusta? Son demasiado orgullosos para buscar manuales en internet y entonces se meten en foros de discusión para preguntar cosas como “¿Como instalo el Crysis en Mac?”. Aguantan con el mac porque les cabrea tener que desechar una inversión tan gorda. Generalmente acaban descubriendo el Parallels y generalizando su uso. No sabe ni lo que es un iPod ni un iPhone, o si lo sabe no tiene ni idea de que lo fabrica la misma compañía que hace su ordenador. Ni se ha enterado de la salida del iPad.
El maquero ThinkDifferentPeroAMiManera. Fanático del código abierto. Siempre usa programas que sean gratuitos y que usarlos no signifique entrar en problemas legales. Tampoco usa nada que sea propietario, aunque eso signifique sacrificar algunas funcionalidades importantes. Resumiendo, usa Linux (probablemente Debian o Gentoo), programas como IceWeasel (versión megaopensource de Firefox) y juegos como Tux Racer, Wormux o Frozen Bubble (que ojo, tienen su encanto). Tiene un mac porque, según él, son ordenadores más robustos y que, con un Linux bien configurado, su rendimiento es mejor que los PCs. Eso sí, lo primero que hace la mayoría cuando se compra uno es cargarse el Mac OS X sin misericordia. Linus Torvalds, según tengo entendido, pertenece a este grupo.
Si tienen un iPod le han metido un software alternativo, como Rockbox. Sólo les interesará el iPad si se puede hacer algo similar con él.
El maquero HappyNiceVeteran. Variante de mayor edad del maquero RegularVersion. Maquero desde los inicios de la informática, fue el primero de su región en tener un Macintosh, o un Performa. Tiene una edad avanzadilla y normalmente está casado y con hijos. Su familia, por carambola, también usa mac. Como el RegularVersion, no se pone histérico siguiendo rumores y keynotes, pero de vez en cuando se mira Apple.com y descubre que han lanzado algo nuevo. También hay que añadir que con el tiempo, se han desentrenado un poco y aunque saben hacer muchas cosas, la web 2.0 y el fenómeno de las redes sociales les ha pillado desprevenidos y no saben moverse mucho por esos lares. Tiene varios macs, comprados de vez en cuando, y se queja de lo baratos que son ahora, cuando antes era una inversión seria comprarse uno. Tiene uno o ningún iPod, y creen que el iPad es un buen paso pero que no creen que se lo comprarán.
El maquero TradeMarkInquisitorVeteran. Si un maquero HappyNiceVeteran es un maquero RegularVersion mayorcito, el TradeMarkInquisitorVeteran es lo mismo, pero a partir de un CupertinoTradeMarkInquisitor. Aún estando casado y con hijos, se mete en mil movidas. Le ves en todos los sitios, tiene su presencia en internet (este ha pillado mejor lo de la web 2.0) y no se pierde ni una keynote. La mujer le está todo el día encima, diciéndole que debería dejarse de tantas tonterías, que quiere más a los mac que a ella. Tiene varios macs (si puede, hace colección), y todos los iPods, que los reparte por toda la familia. También ha hecho lo que no está escrito para hacerse con un iPhone a buen precio.
El maquero DesignMotherFucker. Persona que se ha comprado un mac porque el diseño de éste y de su sistema operativo es la hostia. Se acostumbra a usarlo (el diseño lo vale) y está obsesionadísimo con tener el mac decorado con diseños de primera, tanto en el hardware (sus escritorios de trabajo son inmejorables, sus mesas estan impolutas y da gusto verlas), como en el software (si una aplicación no está bien diseñada, a la papelera sin remedio). Cuando ven un mac en medio de un sitio desordenado lo consideran una blasfemia y condenan a muerte al responsable. Su Dios es Jonathan Ive. Por el mismo razonamiento, tiene iPods, iPhones y piensa en comprarse un iPad. Normalmente procura enterarse de las novedades de la compañía.
El maquero SurpriseButtseks. Tiene maqueros alrededor suyo en su día a día y no para de criticarlos, diciendo que son pijos, mariconsones y tontos por dejarse engañar y soltar miles de euros por un ordenador, llegando al extremo de incluso disfrutar de ello. Y cuando menos te lo esperas, aparece con un mac, te dice que se lo compró la semana pasada y no recuerda ninguno de los insultos que propinaba. Lo mismo con los iPods y el iPhone. Ahora mismo está echando pestes del iPad y no lo dudéis: se comprará uno en cuanto lo haya visto en acción (si no ha ido ya a reservar un vuelo para comprarlo en NYC).
El maquero NullPointerException. Tiene un hackintosh. Opina que el OSX es lo mejor, pero no le da la gana soltar la pasta para un Apple argumentando que son carísimos, así que se construye un potentísimo PC por piezas y le enchufa el Leopard pirata modificado. Aunque tiene que reformatearlo para actualizar, los ventiladores siempre le van a tope generando un escándalo considerable y la mitad de las funcionalidades no le van, dice que es una caña y que es lo que todo maquero debería hacer. Puede que tenga un iPod o un iPhone, el iPad le parece algo bueno y en su día dijo que la movida de Psystar es el comienzo del fin de los ordenadores de Apple (ahora procura evitar el tema). Generalmente, gamers. Tuvieron un punto álgido hace tiempo, pero ahora ya no se habla tanto de ellos al quedar bastante patente que un hackintosh no se merece el trabajo que necesita.
El maquero YEsoDelWindowsQueDicesQueEs. Como su padre es un maquero de tipo TradeMarkInquisitorVeteran o HappyNiceVeteran, usa mac desde que tiene conciencia mental. Para él, lo raro es que uses Windows y lo normal es tener macs en casa, con su Airport Extreme y todo. Son el sueño de Steve Jobs hecho realidad, y desde los 3 años ya tienen un iPod, heredado de herman@ o padre. Saben usar el iPhone mejor que Wozniak, y aunque seas campeón de tu región es capaz de pegarte una paliza al Quake 3. También saben usar Mac OS X como quien no quiere la cosa y se saben atajos de teclados que tu no sabías y siempre habías estado buscando. Sus padres ya están pensando en comprar un iPad para cada uno de estos tipos de maqueros.
El maquero SeMeHaVistoElPlumero. Cuando tener un Mac era algo muy extraño, este personaje se compró uno y se aficionó a la marca. Sabe del tema, le entusiasman las novedades y se las compra todas por inercia (lo que significa que para ser de este grupo tienes que tener un alto poder adquisitivo y comprar lo que saque Apple sin mirar). A día de hoy, sin embargo, están enfadados. En realidad, lo que les gustaba no eran los productos y servicios de Apple, sino que le gustaba destacar, ser diferente y convertirse en el centro de atención de todo el mundo. Le encantaba ver un nuevo producto de Apple, ser el primero de la zona en adquirirlo y aparecer en una reunión con él para que todo el mundo forme el corralito y pida que se lo enseñe. Como ahora tener un Mac ya no es tan raro, andan buscando alguna otra cosa que les vuelva a poner en esa posición de Attention Whore. El iPad, por supuesto, se lo va a comprar. Y en cuanto lo tenga acudirá a ver algún amigo para enseñarlo.
El maquero PasoDeTonteriasYoVoyALoGrande. Persona que tiene mucho dinero y lo tiene claro: no hace nada más que abrir el Safari y navegar, ver el correo, Youtube, chatear, bajarse películas… pero él se compra un Mac Pro tope de gama. Porque son los mejores y los más caros, y así se deja de problemillas y tonterías, que no tiene el cuerpo para eso. ¿MacBook? ¿iMac? Eso no es un Mac ni es nada, es de pobres, y Steve Jobs no debería ni molestarse en producir esos infraordenadores. Total, si tan simples quieren ser que vendan un sólo ordenador y punto, y nos dejamos de sandeces. Y si sale un Mac Pro nuevo y mejor que el suyo, nada, nada. A vender el actual y a comprarse el tope de gama nuevo. Si necesita un portátil, MacBook Pro de 17 pulgadas tope de gama. Tiene el iPhone 3GS de 32 GB, piensa comprarse el próximo iPhone de 64 GB y por supuesto, en su casa caerá un iPad de 64 GB con 3G. En cuanto ve un Mac mini no tiene tacto y se ríe en la cara de su poseedor.
El maquero MinimalDeskAndWorkVictimProcastinationExtinguished. Relaciona directamente el Mac con la productividad o el minimalismo. Para él, trabajar en un Windows es algo imposible porque los elementos de la interfaz no están adecuadamente distribuidos, y da lugar a distracciones. Se organiza su trabajo a la perfección, y son de los que alucinas porque en un dia ha hecho el trabajo que tú harías en una semana, o tienen el escritorio más simple que te puedes echar a la cara compuesto por una mesa del tamaño de medio campo de tenis y un portátil de 13 pulgadas justo en el centro con los cables adecuadamente escondidos. Cada 5 minutos comprueban su GTD para ver si se han dejado algo por hacer, aunque las mismas normas del GTD lo prohiban. Descansos programados al milímetro pero gozados al máximo. Cada producto de Apple que ha adquirido es el resultado de meses de estudio y planificaciones. Son incapaces de trabajar si ven algo de migas de pan en su mesa, cosa que les confiere un caos de distracciones inmenso. Vamos, que si no lo tienen todo exactamente como quieren, no cunden.
El maquero YoPensabaQueEstoEraMasFácil. Persona normalmente de unos 40-50 años, que se ha pasado a mac tomándose los consejos de sus amigos maqueros de forma exagerada y pensando que todos sus problemas relacionados con el ordenador desaparecerían con el switch. Lo malo es que sus problemas no son culpa de Windows, sino por su poca experiencia con un ordenador. Si se esfuerzan en aprender terminan convirtiéndose en usuarios de envidiable experiencia. Si no se lo toman en serio, se quedan en esta categoría para siempre, y terminan maldiciendo los ordenadores diciendo que “los carga el diablo”.
El maquero CadaCosaParaLoQueEs. Un Mac para cada ocasión. El Mac Pro en el despacho, el iMac en casa, el iPad para tenerlo por casa, otro iPad con 3G para los viajes, un iPod shuffle para el gimnasio, un Nano para cuando voy a pasear, un touch de 64 GB para los podcasts y toda la música que se pueda. El iPhone para las llamadas, el iPhone antiguo para la línea de la empresa. Un MacBook para la señora, otro para el comedor, un MacBook Pro de 17 por si hay que hacer curro del trabajo en casa y un MacBook para las emergencias, por si se avería alguno de los otros.
El maquero NoMeEnredes. Un MacBook o MacBook Pro de 13 pulgadas para absolutamente todo. Tienen más que suficiente con eso y piensan que los que tienen más de un ordenador se gastan el dinero inútilmente y se lían teniendo que configurar y gestionar sus archivos entre dos máquinas. En casa lo enchufan a una buena pantalla, lo conecta con teclados y ratones bluetooth y tira millas.
Todas las imágenes usadas están protegidas por una licencia Creative Commons y son propiedad de sus autores. Click en cada imagen para ir a la fuente original.



